Conectar la misión de una empresa con las personas a las que sirve nunca es sencillo, y ahí es donde entro yo: genero esos insights a través de distintas metodologías — pruebas de usuario, observación, A/B testing, entrevistas, entre otras.
He trabajado en agencias de publicidad, con comunidades indígenas diseñando señalética, con personas en situación de calle construyendo una revista, y con equipos de eCommerce y Fintech mejorando la conversión con datos reales. En la mayoría de los casos, construí estas áreas desde cero — estableciendo dinámicas, arquitecturas de investigación y procesos que, a la fecha, siguen funcionando.
Me interesa combinar la investigación cualitativa en campo con inteligencia artificial para sintetizar patrones más rápido, sin perder la profundidad humana de escuchar a las personas directamente.
Trabajo con una metodología propia, que modifico para cada proyecto dándole mayor peso a la investigación. La desarrollé para llevar cualquier proyecto de punta a punta, sin importar si el usuario final es un negocio (B2B) o un consumidor (B2C) — son 11 piezas que funcionan como un rompecabezas: cada una resuelve una parte específica del proceso, y juntas arman una investigación completa.
Se divide en tres grandes secciones. Problema a resolver, donde identifico la causa raíz — no solo el síntoma. Inmersión, donde elijo el método de acercamiento correcto y sintetizo lo que encuentro. Y Solución, donde convierto esos hallazgos en prototipos y los priorizo según impacto y viabilidad, antes de contar la historia completa a quien tome la decisión.
Diez años moviéndome entre agencias, consultoría independiente y proyectos propios — en Fintech, eCommerce, ONGs y branding.
Formación formal en diseño, investigación y estrategia.